flor de loto en espalda alta

Velando espero hasta que tu sombra pasa por el balcón de la noche.
Quizás no tengas sitio para ella en tu guirnalda; pero hónrala, lastimándola con tu mano, y arráncala, no sea que se acabe el día sin que yo me dé cuenta; y se pase el tiempo de la ofrenda.
Por un mar sin orillas, ante tu callada sonrisa arrobada, mis canciones henchirían sus melodías, libres como las olas, libres de la esclavitud de las palabras.
JOSÉ correa - diario DE cuyo.58 Que todas las alegrías se unan en mi última canción: la alegría bono vox tinnitus que hace desbordarse tatuaje poker face a la tierra en el exceso desenfrenado de la yerba; la alegría que echa a bailar vida y muerte, hermanas gemelas, por el vasto mundo; la alegría que.En Francia, millares de gatos eran quemados mensualmente hasta que, en la década de 1630, el rey Luis xiii puso fin a esta vergonzosa práctica.Si un gato de color negro se cruza en tu camino, se dice que tendrás mala suerte.Señor de todos los cielos, si yo no existiera, qué sería de tu amor?Cómo había yo pensado que era lago y penoso el camino, que no era necesario luchar tanto para alcanzarte?Dame no ser ingrato: pues a tu misericordia debo mis triunfos.Tu rostro se inclina a mí desde su cenit, tus ojos miran abajo, a mis ojos y tus pies están sobre mi corazón.Pero dónde están, amor, los confines de mi corazón?Aquí está el Rey, pero y las antorchas, y las guirnaldas, y el trono para él?Y ahora te pregunto: no es tiempo todavía de que yo pueda entrar, y ver tu cara, y ofrecerte mi saludo silencioso?Política de privacidad, aceptar, no, gracias, ver la politica de privacidad.



Cuando nuestros ojos se encontraron a través del seto, pensé que iba a decirle alguna cosa; pero ella se fue.
Estoy ocupado haciendo cuentas, y me paso horas y horas sumando cifras.
En la red de mi música estás presa, amor mío, y mis redes de música son anchas como el cielo.
En los Estados Unidos, el trece sería considerado como un número con suerte.
No más este navegar, de puerto en puerto, con mi barco viejo de naufragios.Los jóvenes discípulos habían llevado sus rebaños al establo, y sentados en ronda en torno al fuego, escuchaban a su Maestro Gautama, cuando un extranjero adolescente, aproximándose, le entregó un presente de flores y de frutas.El río del cielo ha borrado sus orillas.La mañana, a mis pies, me mira con sus puros ojos de doncella.96 Cuando me vaya, sea ésta mi palabra última: que lo que he visto no puede ser mejor.Y tú sigues sentado allí, sonriendo.No cantábamos nuestra alegría ni jugábamos; no nos llegamos a la aldea a comprar ni a vender; no hablábamos ni sonreíamos, ni nos parábamos a descansar.Reinó sobre mis pensamientos y mis actos, sobre mis sueños y mis ensueños, y, sin embargo, vivió sola y aparte.Política de privacidad, debido a la nueva legislación es necesario aceptar la política de privacidad.Y maravillosamente vi mi nombre, aquel con que me nombra tu voz más íntima y querida, escrito sobre las hojas y las flores en tu corazón.Iré a preguntárselo a mi madre." Esto dicho, Satyakama se despidió; atravesó el vado y regresó a la choza materna que se levantaba en el extremo del arenoso desierto, cerca del pueblo soñoliento.No vino mi amor, pero su contacto está en mi cuerpo y su voz me llega a través de los campos fragantes.Canción I Siento que en mí palpitan todas las estrellas.